jueves, 9 de mayo de 2013

08



"Al peor de los años, le siguió un año todavía peor. Jacques se preguntaba qué es lo que quedaría aun por romperse cuando ya todo había sido retorcido y golpeado hasta convertirse en algo irreconocible. Acaso se levantaría una mañana sin darse cuenta, ligero y sin nada, en mitad de ningún lugar?, podría acaso seguir sujetando siquiera el peso de su propio nombre sin caer exhausto?. Sería su propio final lo que estaba por llegar?, o tal vez ángeles y máquinas trabajaban sin descanso para despejar la tierra de toda aquella destrucción ?.




07


Conoces la sensación de despertarse a varios metros de la cama. También sabes lo que es despertarse a varios meses de este momento. No es complicado calcular la distancia en años de aquí en adelante, de aquí para atrás, desde este punto a cualquier otro punto, desde este día hasta cualquier otro día. Aunque, por si no lo sabes; la distancia es cero.


miércoles, 1 de mayo de 2013

06


Gravitamos, suspendidos como el polvo. Brillamos durante unos segundos, de tanto en tanto, tocados por un haz de luz. Todo lo demás o son mentiras, o es robado, imaginado, o prestado. Arriba, en la habitación cerrada, las cosas se representan como lo que realmente son. Días desnudos, a los que en ocasiones ponemos nombre,  género, y ropajes. Días a los que nos gusta vestir ligeros, y sin peso. La enfermería está llena de esos días, días que vagan sin rumbo en sus trajes fuera de este tiempo. Días que buscan su sonido extraviado. Y a puerta cerrada, nos estremecemos cuando los días nos muestran su auténtica condición. Porque hemos pasado muchas noches viendo su final, y demasiadas mañanas observando su principio. Pero hemos evitado entender que los días nunca empiezan, nunca acaban, que estos nuestros días, no son nada, ni son nadie; tan solo un perchero donde colgar la camisa cuando volvemos a casa con el pecho lleno de podredumbre. Porque somos una catapulta de enfermedad y esperanza, y lanzaremos nuestra carga más allá de lo comprensible si fuera necesario, más allá de lo tolerable, mientras nos queden fuerzas; mientras sigamos vivos.

05


Quiero leer un libro que no diga nada. Escuchar música que no suene a nada. Alimentarme de comida sin sabor. Tener sueños en blanco. No decir nada. Caminar por una ciudad que me recuerde a nada. Quiero borrar todos los nombres, y todos los números, todas las claves de acceso, todos los códigos, todas las contraseñas. Silenciar todas las conversaciones. Tachar todo aquello que haya en las listas. Eliminar a todos los contactos, y a los no contactados, a los conocidos y a los no conocidos. Sacudir las calles hasta que queden desiertas. Y cuando termine, cuando todo sea irreconocible, empezar a vivir.